¿QUÉ ESTAMOS HACIENDO?

¿QUÉ ESTAMOS HACIENDO?

Somos la generación ganada, grabada, pausada y consentida; la única especie que conoce la caducidad de lo que consume, vivimos en la era en la que el avance se decanta y se atraganta.

Rezo por reducir el tiempo que nos queda o por ser aquella persona que aún nos llena, pero es inevitable, la rendición es factible. La historia ha olvidado su pasado y las cadenas están fijas a un sistema del que nadie se desprende. Los valores están sucios, ya no dan abasto, se han quemado. La basura es la ética de nuestra moral, la ignorancia es fanatismo y las leyes son un vicio.

Las vendas ahora son nuestros ojos, las cartas se envían por WhatsApp, el amor se describe con un emoticono, los árboles son papel y sus raíces antes eran más importantes que nuestra piel. El cielo se ha estrellado advirtiéndonos y la naturaleza ya no se queja, es el clima lo que nos atormenta.

Qué incrédulos e ignorantes, cuanto más viajo más me siento y cuantas más culturas conozco más desaprendo y reconozco lo aprendido. La evasión del entretenimiento es nuestra adicción, los años de esfuerzo son ficción, con un «click» sobrevivimos solo en internet; ya no quiero más porqués. Las vidas son ilimitadas y las muertes parece que ya no importan tanto, he jugado a videojuegos más realistas que mi entorno. Las tablets y YouTube son las nuevas niñeras, antes solo eran futuro, la pornografía ya está demasiado usada, la comida ahora es preprepre-parada, la música se quema, los libros se desnudan en la arena. El cine sigue pirata, las series salvan relaciones, te casarías con Netflix y cumplirías la pena, pero es nuestro amor por la bandera lo que mataría a cualquiera de nosotros.

La educación es indiferente, la empatía inconsciente y la información ya no contrasta, las letras se bombardean, las armas se han vuelto a hacer buenas, las ratas se justifican, la envidia se magnifica, el poder es control y el negocio es producto de la diferenciación. La comunicación se ha perdido, la sinceridad es un lastre porque solo somos sueños de lo que un día vivimos. Hemos huido y solo recordamos lo perdido. La cultura que deshumaniza es nuestro orgullo, corregimos la forma de ser del resto y buscamos nuestra personalidad en Google, qué correcto e indiscreto, nuestras mentiras, a veces, son aciertos.

Los animales se comen por costumbre, la izquierda es roja, la derecha es azul y el que está en el medio se pierde en su propio arcoíris. El que opina porque no sabe y el que sabe porque opina. El que es raro es extraño y el que te quiere te va a hacer daño, porque ahora se ve que sabemos querer, con la pantalla a un lado y nuestra mente en otro lado. Sin poseer, sin invadir y sin depender claro, sin dinero, el que piensa y emprende es un amargado. Pero, y qué seríamos sin la mano de obra barata, sin el teléfono sobre la mesa al despertar, al comer, al excretar, al procrear y al pasear… con los países sin agua, los ricos ya están gordos.

Solo veo almas rotas buscando en Amazon el pegamento perfecto, ovejas con lana de diferente color que cada mes pasa de moda, cuerpos de proteínas, gimnasios y espejos. Nuestras mentes ven Black Mirror sin reaccionar, odiamos la fuerza que perdemos al amar. Somos espíritus encadenados a la estaca que no dejaba moverse al elefante de Bucay…

Conoces a tus seguidores pero temes al vecino, a veces, es la hipocresía la que mueve el interés, otras, es la caridad aquello de lo que nos quejamos. No intimamos, no abrazamos sin avisar primero, no amamos sin el doble check azul primero, ya no esperamos como antes, ya no nos miramos más allá de nuestros ojos, los recuerdos al baúl… ¿y la libertad? mientras seamos libres en una jaula nos vale… y así nos va, así venimos, así creemos en lo que nos dicen y no en lo que sentimos, así pensamos sin razonar y así nos sigue dando todo tan igual.

Jor Jiménez García

Journalist | Screenwriter | Producer - Truth seeker & spiritual explorer - Metaphysical writer [JJG]: 3 Books

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