Es La Hora (MICRORRELATO FANTÁSTICO)

Es La Hora (MICRORRELATO FANTÁSTICO)

(Microrrelato Fantástico) Por la ventana se asoman las primeras luces del amanecer edimburgués. Destellos que alegran al viajero para levantarse y comenzar el día en su ciudad natal. La luz siempre ha sido su acompañante constantes en los viajes, pegados a buscar su camino. Más tiempo en los rincones escondidos de la Tierra que en su querida Escocia, solo por una razón, la oscuridad invernal. Sin embargo, con tanto viaje el viajero ha perdido energía, como el Sol, que cada día su calor va disminuyendo poco a poco sin darse cuenta. 

Con la esperanza a media asta, ha decidido salir a las calles de Edimburgo a tomar aire fresco y aprovechar los rayos de calor que contemplan la capital escocesa. La nubes todavía no se asoman en el cielo despejado, algo inesperado en las tierras de ese calibre. El viajero ha empezado a conquistar las calles victorianas llenas de magia gótica a paso lento ayudado de su palo. Así, se ha refugiado en pensamientos internos profundos dejando a un lado las conversaciones de los paisano cercanos, hasta que una voz ronca y desconocida ha pausado el cerebro del joven con un simple “¡Usted señor!”. Las palabras tan directas han descolocado al viajero que no ha podido resistirse a girarse y conocer al “intruso”. (Microrrelato fantástico)

-Buenos días, apuesto señor- ha saludado el señor de la voz ronca con un movimiento elegante a la vez que sujetaba el sombrero negro.

-Buenos días, vendedor. Hoy no vas a hacer buen negocio- ha contestado el viajero mientras miraba al cielo despejado.

-¿Negocio?-ha preguntado descolocado el vendedor de paraguas- Es verdad, lo comentas por la lluvia. No señor, los objetos que yo vendo no son simples paraguas para repeler el agua. Son mágicos-ha defendido el vendedor con unos ojos brillantes.

-¿Mágicos?- el viajero con un tono irónico.

-Sí, señor. Cumplen deseos. Solo son tres vueltas completas y listo. ¿Desearías probar?

-De acuerdo- aceptó el viajero, ya que pensó que el vendedor podría estar loco; además no tenía nada mejor que hacer.

-Toma, coge, y con los ojos cerrados gira libremente.

El viajero ha seguido las instrucciones del paragüero. El paraguas entre manos y en medio de la calle ha girado tres veces sin abrir los ojos. Cuando la luz ha entrado por el iris no ha notado cambios a su alrededor, tampoco en él. Las calles siguen abarrotadas con las mismas personas de hace un segundo, menos con el vendedor. Un timador sin duda. Con la esperanza perdida, ha entrado en la cafetería más cercana para calentar las penas.

El pomo de la puerta se ha girado sola con la energía inexplicable de la física cuántica, no obstante, el paisaje de la cafetería no está llena con mesas u olor a café, sino con la panorámica de la colina Arthur’s Seat; el lugar para emprender el siguiente viaje sin vuelta atrás, para sentirse libre. Por una vez, feliz en Edimburgo, el viajero ha elegido el punto más alto para poner punto y final al capitulo. Chaqueta desvestida y al viento ha desaparecido entre las nubes sedosas con tonos azules, apunto de fundirse con la niebla ligera y contradictoriamente espesa. Lo más difícil es el camino, no la elección.(Microrrelato fantástico)

microrrelato fantástico

Caspar David Friedrich – Elcaminante sobre el mar de nubes. Fuente: Museo Kunsthalle de Hamburgo

 

Uxue Martin

Me presento como una artista visual pelimorada. Aunque mi estudio oficial es el periodismo, la escritura creativa y la fotografía son mi pasión. De esta manera, podreís ver un poco de ellos en ElFósforo.es. También podréis seguir mi trabajo en mi cuenta de Instagram: @uxusofia

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