Barry Lyndon, cuando Kubrick tendió la mano a la pintura

Barry Lyndon, cuando Kubrick tendió la mano a la pintura

Era 1972 y la carrera de Stanley Kubrick como director se encontraba en su punto más alto. En los años anteriores el cineasta estadounidense se había asentado como uno de los mejores directores del momento tras el éxito de público y crítica que cosecharon tanto 2001:A Space Odyssey y The Clockwork Orange. Fue entonces cuando decidió embarcarse en un nuevo proyecto, muy diferente a lo que había hecho anteriormente y con un presupuesto que acabó siendo mucho mayor que el inicial, embarcandose en la dirección de Barry Lyndon.

El metraje, de 3 horas y 23 minutos de duración, es considerado por muchos su trabajo más completo, a pesar de ser de sus cintas más olvidadas. Con una labor de dirección y guion excepcional, Barry Lyndon cuenta la historia de Brendon Barry, un joven irlandés al cual una disputa por el amor de su prima Nora acaba cambiando la vida y llevándolo a recorrer diferentes lugares de la Europa del siglo XVII.

La película se muestra como un trabajo de reflexión sobre el ánimo humano y narra cómo, a través del personaje principal, el egoísmo puede acabar conduciendo nuestras vida. Sin embargo, y aunque la película da lugar a grandes reflexión, el motivo por el que hoy vamos a hablar de ella es por su trabajo en el apartado fotográfico, en el que tanto Stanley Kubrick, como John Alcott, su director de fotografía, consiguen establecer una relación entre el filme y la pintura.

Los artistas ingleses del Siglo XVII y Barry Lyndon.

En una entrevista con Michel Ciment, Kubrick decía lo siguiente:

“Acumulé un gran archivo de imágenes de dibujos y pinturas tomadas de varios libros de arte. Estas imágenes sirvieron como referencia para todo lo que necesitábamos hacer –desde la ropa, los muebles, los accesorios de mano, la arquitectura, los vehículos, etc.”

La presencia de la pintura se puede apreciar a lo largo de todo el metraje en la calidad técnica de los planos, pero también en referencias directas en las que el director se apoya para generar la atmósfera adecuada.

Una de estas influencias es la de Joshua Reynolds, pintor inglés especializado en retratos cuyas obras sirvieron para plasmar uniformes y vestimentas de la época.

Barry Lyndon

Otra clara referencia se encuentra en los paisajes, que adquieren un papel fundamental en la película y que sirven no sólo como escenario para el desarrollo de los personajes sino que se presentan como una complemento cargado de importancia y significado. En este sentido la influencia no fue otra que la de John Constable, paisajista romántico y uno de los artistas fundamentales de la historia del arte inglesa.

Barry Lyndon

Finalmente, y probablemente una de las referencias más destacables por la similitud de sus obras con las escenas de la película sea probablemente la William Hogarth. Este pintor sirve como apoyo no solo para el vestuario, sino que su arte se convierte en un elemento fundamental en la colocación de los personajes en el plano y las relaciones que establecen unos con otros.

Barry Lyndon

La importancia de la luz

En la misma entrevista, Kubrick decía:

“Siempre he tratado de iluminar mis películas para simular la luz natural; durante el día usando las ventanas para iluminar y en escenas nocturnas las prácticas luces que ves en el set. Este enfoque tiene sus problemas cuando puede usar fuentes de luz eléctrica brillante, pero cuando los candelabros y las lámparas de aceite son las fuentes de luz más brillantes que pueden estar en el set, las dificultades aumentan enormemente […] Para las escenas interiores del día, utilizamos la luz del día real desde las ventanas o la luz del día simulada colocando luces fuera de las ventanas y difuminándolas con papel de calco pegado en el vidrio. Además de la hermosa iluminación que puede lograr de esta manera, también es una forma muy práctica de trabajar. No tiene que preocuparse por disparar a su equipo de iluminación.”

A lo largo del todo el metraje se puede observar como para la iluminación de las escenas de interior se utilizan candelabros y, como el propio director afirma, luz natural. Aunque esto no impidiera que se utilizarán otras fuentes de luz durante el rodaje, cabe destacar el esfuerzo que hicieron los artífices de la fotografía para conseguir generar el efecto pictórico.

Barry Lyndon

Barry pintura Lyndon

El resultado final de este ejercicio hace recordar obras de artistas tan reconocidos como Vermeer o Rembrandt, quienes comúnmente utilizaban velas y candelabros en el trabajo con los modelos y que hacen recordar el tan intenso claroscuro que se aprecia en los interiores de la película.

Una experiencia necesaria

Probablemente, Barry Lyndon no sea la película más recordada de Stanley Kubrick pero seguramente es una de las más trabajadas técnica y fotográficamente. Sus paralelismos con el mundo de la pintura y con trabajos artísticos de la época, además de su gran guion y trabajo de los personajes, hacen de esta película un visionado necesario para todo amante del mundo del arte.

Manuel del Solar

Periodista Multiplataforma y Datos | Escribo en elfosforo sobre arte y cultura. Twitter: @madelsolfern

Deja un comentario

Cerrar menú